Ceyalá

diario retroprogresivo

Etiqueta: tiempo

Veinte años

Con el tiempo aprendo a sobrellevarlo todo. Lo bueno, lo malo, lo regular. Me acostumbro, y yo no quiero acostumbrarme. Tengo menos ímpetu, más experiencia. Menos osadía, más determinación. Me acompaña todo el rato un vago sentimiento de tranquilidad difusa.

Con el tiempo me siento vacío cuanto más lleno estoy. Transparente, invisible. Yo no quiero saber nada, sé que no sé nada. Dejo mi existencia para luego. Mi propio ser. Porque urge todo. Pero todo es aún más frágil que yo mismo.

Yo no quiero saber nada. Quiero que todo esté por saber.

Adoro los momentos en que mi espíritu se crece y recuerdo quién soy.

Los busco, confiadamente. Pronuncio palabras mágicas sin mover los labios, como el que reza sin saber a quién. Y cuando ya no espero nada, surge en mí la euforia de los veinte años.

Y es ahí donde me quedo.

Con el tiempo, todo se desvanece.

En quien creías sin saber por qué, por nada.

Con el tiempo, se nos olvidan las voces

que nos decían no vuelvas tarde,

no tomes frío.

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Sin embargo, para seguir necesito retroprogresar, es decir: alimentarme del pasado vivido.

Si nazco, ¿cómo lo voy a hacer?

El pasado remoto

Como decíamos ayer, el tiempo, de ser algo, sería como mucho objetos en movimiento que generan hechos, cosas que ocurren y que nuestra mente interpreta como realidades ubicadas en distinta zona horaria de nuestro cerebro.

Las cosas que ocurren solemos tenerlas presentes, tenerlas a mano, juguetear con ellas, las utilizamos para formar nuestro yo, lo que somos, lo que creemos ser. En verdad no hay pasado ni futuro, sólo presente, pero casi no hay presente, el presente se va yendo también, es un punto, un punto infinitamente grande, infinitamente pequeño.

Cuando las cosas que ocurren se alejan, cuando el pasado pasado y el pasado reciente: pasado presente siempre, se sienten como remotos, incluso para quienes te acompañan en esta estrafalaria aventura de vagar por el espacio, tu ser parece desvanecerse.

Es el momento de nacer de nuevo.

Atrapado por la vida.