Ceyalá

diario retroprogresivo

Etiqueta: Superman

No más

Hoy, domingo 26 de septiembre, decido dejar de sufrir (una vez más). Quiero olvidar que estoy triste, es ya una cuestión de supervivencia. Si no puedo solucionar lo que quisiera, a tomar por culo (no funciona el tachado, lo cambio por viento fresco), no puedo hacer más, no debo hacer más, no soy supermán aunque me empeñe en creerlo, ni le llego a la altura de la capa. Lo decidí así hace tiempo en otras circunstancias y me funcionó; cuidado, no puedo bajar la guardia, tampoco puedo olvidar la armadura, no sé vivir sin ella, no, no es que me oculte, es que el dolor del mundo me aprisiona. Deseo lo que dije, no dejar atrás personas, pero no depende de mí. Y todo va por buen camino, es lo cierto, pero me cuesta tanto esfuerzo enderezar la ruta y tengo tan claro qué cosas no admito; no, no, ya no más. Mi caballo, mi noria, mi  carácter presumiblemente bipolar o en extremo sensible me lleva a sobresalto diario, creo que tengo derecho a ser feliz, a mi manera, como siempre lo he sido.

Quien no permite que el dolor se apodere del mundo

Anuncios

Me dice que me quiere

Tu retrato. Esa fotografía que está encima de mi mesa. Me trae tantos recuerdos, unos malos y otros buenos, me habla de otros tiempos. Tu retrato.

Son veinte años nuestros. Son más de mil secretos y mi pequeña historia, mi relato, que están en tu retrato.

Tu retrato. Me da los buenos días cada vez que me despierto. Sonríe desde lejos y de noche cuando duermo vela por mis sueños. Tu retrato.

Tu retrato. Se siente prisionero mirándome de frente. Mi mudo compañero, silencioso y sonriente me dice que me quiere. Tu retrato.

Os he citado alguna vez este tema de Cecilia, Evangelina Sobredo. Hoy se me ha quedado ahí, dando vueltas. Son unos versos peculiares, sencillos y dramáticos (así escribía ella); están cantados como susurrando. Sube tonos altos y luego baja en plan tristón, despacito, como una melodía de piano cuando se desmaya. La busqué por la red, pero no existe.

Si yo fuera Alma, os la cantaría al oído. Yo canto muy bien. Pero soy sólo un supermán en apuros y me da vergüenza.

Silencioso y sonriente me dice que me quiere.

votar 

Share/Bookmark

Criptonita

Coca-Cola revolucionaria

Pequeña historia de un vaso de Coca-Cola con estampas grabadas, una sonrisa encantadora y un Jesu tristón y melancólico que decide tomar decisiones sobre las personas que más quiere.