por Jesús V. Ferrer

La Europa de los ciudadanos. La Europa de los pueblos. ¡Qué fue de eso!

El bosón de Higgs parece mostrar que la nada es imposible. Me alegra comprobar que la ciencia acerca sus posiciones al pensamiento filosófico milenario.

Al entrar en oración en el templo del silencio,

donde se desvanece toda inquietud…

No sé bien la razón última por la que la mamá mantenía tanta ilusión por colaborar con esta entidad benéfica: Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Motivos no pueden faltar, por supuesto; y las ilusiones, en ella, desbordaban su quehacer cotidiano. Sentirlas, compartirlas, transmitirlas. Quiero decir si existía alguna razón más poderosa, muy personal que yo desconociera, aunque puedo sospecharla.

Llegó la cartita como cada año, a su nombre. Querida benefactora… ¡Cómo suena eso de benefactor, benefactora! Unas breves líneas con bonitos deseos y una sencilla invitación para colaborar. Realizamos la transferencia, también a su nombre, sin decir nada más (las palabras sobran casi siempre).

Como si nada pasara. Y sí, pasan tantas cosas. Pasa, incluso la vida.

Pasa la vida

y no has notado que has vivido cuando pasa la vida…

Y el puto banco nos robó una comisión.
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