Discurso nº 2

por Jesús V. Ferrer

Sí hay un Plan B. Y C. Y D, E, F, G, H… así hasta llegar a la zeta y vuelta a empezar, más allá del infinito de los símbolos, con todas las letras del mundo y en todos los idiomas. Las cosas siempre se pueden hacer de otro modo. Que no te mientan. Diles no, no quiero. Por las mañanas me encuentro a un señor, un señor que duerme arrinconado junto a un portal cercano a mi casa. Me pregunto quién es, quién fue, quién será. Quieren llevarlo a un centro adecuado. ¿Qué es un centro adecuado? Su casa sería un centro adecuado. El sólo desea que le dejen en paz. Me avergüenza ser testigo de lo que estoy viviendo. Eso que llaman la nueva Europa también es el portal de mi casa. Las manos que mecen la cuna. Una minoría triunfante con rostro de cera liquida sus problemas a costa del sufrimiento de los débiles. El silencio de los corderos. ¿Tendré consulta mañana? ¿Mi médica estará contemplada en el nuevo Tratado de la Unión? Dirán que nos han salvado. No quieras que te salven, desea algo mejor. Ya no creo en sacrificios. Más, no. Vendrán, pero no creeré en ellos. Esto no es un discurso, esto es un desastre. De todo te pueden despojar, excepto de tu libertad. De tu pensamiento eres el rey. Siéntete libre, has de saberte poderoso. Tienes la fuerza de las bolas de Dragón. ¿Cómo hacerlo, Goku? No recuerdo bien la frase… si tienes por qué, sabrás cómo.

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