Con la armadura oxidada

por Jesús V. Ferrer

Ayer. Por la tarde me fui a arreglar entuertos. Con mi armadura ya oxidada, pero que aún funciona. ¡Cómo me pongo cuando me pongo! Hay que ver, me asusto a mí mismo. No sé si consigo cosas, lo intento al menos. Lo que pasa es que volar en plan héroe me cansa mucho, acabo hecho una mierdecilla y hasta temo por mi salud. Pero nunca he de rendirme. Sí, yo sí digo nunca y siempre, profesor, otro día te lo explico. Gilbert tiene miedo y todos le exigen aún más. Gilbert es el caballero de la brillante armadura, ya sabéis, él brilla y deslumbra. Tengo ahora una lista de asuntos, a por ellos voy, intentaré no alterarme. Con mi armadura (la necesito o me desplomaría) y mis bonitos sueños. Dejadme con ellos, siempre hasta el último aliento.

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