Tornar a la casa vella

por Jesús V. Ferrer

Os envié no hace mucho un correo con el poema de Anfos Ramon La casa vella. Anfos Ramon es un grandísimo poeta, aunque no todo el mundo lo sabe, sólo los justos y necesarios. De todo comienza a hacer bastante tiempo, dice Alma (Felipe Benítez Reyes). Cada domingo por la noche, sobre las ocho de la tarde -un poco antes de cenar- me acercaba con mi vespino azul a su casa en la barrio de Ruzafa para recoger El Contrast, su colaboración semanal satírica de actualidad en nuestra publicación SOM, editada por el Grup, el Grup d’Acció Valencianista, de la que estuve al frente varios años en compañía de grandes amigos. Yo siempre me entero de todo el último, en ocasiones lo deseo. Nunca supe si nuestros lectores conocieron la identidad de quien firmaba como Ausiàs Russafa. Oh, no lo digáis a nadie, por favor! Nunca falló, ni un día. Ni yo tampoco. Me entregaba las cuartillas y nos saludábamos cordialmente. Yo me largaba contento, custodiando mi tesoro. A primera hora de la mañana del lunes dejaba todo en imprenta antes de marchar a la Facultad. Me dejaban meter noticias de última hora hasta el mediodía del miércoles. Cada jueves devorábamos la publicación como si de una Biblia se tratara. Tampoco sé si Elvira imaginaba que gracias a mis colaboraciones para el Grup de Dones, a quinientas pesetas por artículo, llenaba de combustible mi moto. De todo comienza a hacer bastante tiempo.

Yo tambe vullc tornar a la casa vella de la meua felicitat, que hui no trobe.
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