Gilipollasman

por Jesús V. Ferrer

Qué genial, se publicaron varias convocatorias oficiales que me interesaban y ni me enteré, estuve inmerso en asuntos personales que no os cuento por no aburriros más. El caso es que preparé una red de información montada para mantenerme al tanto y nada. Sí, el fallo es mío, siempre es mío. Debo de ser de los que echan la culpa a los demás de mis propias carencias. Y mientras tanto, qué hice, arreglar mundos, resolver recursos irresolubles de mis propios compañeros y repartir donuts. O sea, nada importante. Espabilaos, muchachos, que ésto funciona así. Voy a ver cómo crece la plantación de maría de mi vecino, que me relaja mucho. Hasta luego, amiguitos.

Anuncios