Fernando Po

Agosto 29, 2009 - 5 Responses

Es sábado. O debería serlo. Me he levantado a las ocho, descongelé la nevera (he de comprar otra nueva antes de que explote la que tengo), puse dos lavadoras, un lavaplatos, limpié la casa, me duché, hice la comida, tendí, vi el telediario, un poco de fútbol, retiré diez veces los recipientes de agua del aire acondicionado, fui un rato en bici, sudé, me volví a duchar, volví a sudar, escuché y vi unos vídeos en YouTube, consulté las salas de cine para esta noche y borré el spam de mi correo.

Quiero tener un yate y fugarme. A Fernando Po. Mi madre siempre quiso fugarse a Fernando Po. Yo tengo mucha curiosidad por visitar esa isla.

Flores en Perugia

Agosto 28, 2009 - 4 Responses

- Jesu, cómo se llama en España el señor que vende flores?

- El señor que vende flores?

- Sí, el señor que vende flores

- Hummmmm… florista?

- Oh noooooooooooooooooooooooooo!

- Qué pasa…

- Llevamos años llamando florero al florista, es horrible!

Pilla. Guadalupe, Guadalupilla. Una de las hermanas de mi amiga Rosy. Se instaló en la ciudad italiana de Perugia, cerca de Asís, allí donde las rosas crecen sin espinas, en la región de Umbría, sede de la afamada Universidad Internacional, hace muuuuchos años, desde su León, Guanajuato querido. Amante del teatro, actriz aficionada, nació con una sonrisa puesta; es la persona más optimista que existe sobre la faz de la tierra y que yo conozca. Una mañana soleada de martes se encontraba comprando flores en un puestecito -para el regalo de cumpleaños de un niño- regateándole el precio al dueño de la tiendecilla…

- Cuánto dice qué me va a costar! Con ese dinero podría comprar veinte ramos iguales en México! Veinte, señor!

(Pina, Giuseppina entra en escena. Paseaba a pocos metros del lugar)

- Perdone, señorita, ha dicho usted México? Es de allí tal vez? Yo he vivido durante un tiempo en su país, me encantaría que me pudiera hablar de nuevo de aquella tierra de leyendas…

El ragazzo cumpleañero jamás recibió su ramo. El vendedor del puestecito reflexionó sobre el precio de sus flores. Pina y Pilla, cada martes desde aquel martes, se reúnen siempre siempre. Olvidan el italiano y hablan sin pausa alguna en español, en un español raro, mexicano-italiano y medio inventado. Se les van olvidando las palabras y crean otras nuevas. Prometieron no llamar nunca más florero al florista. Me prometieron ser felices. Y lo más importante, me hicieron prometer serlo yo. Mi amigo está locamente enamorado de ti, regálale el vaso de Coca-Cola! (nooooooooo Pina, no quiero nada, jaja, deja a la chica, me da vergüenza). Me ayudan a ligar! Necesito millones de ramos de flores sin importarme el precio. Todas las flores del mundo, las de Perugia y las de Michoacán. Las de Michoacán son todavía más bonitas y cada una lleva encerrada una historia. Como la que otro día os contaré.

Mi ascensor es una chica

Julio 22, 2009 - 7 Responses

Dos correos

Junio 23, 2009 - 8 Responses

Unos días atrás recibí dos correos que me hicieron meditar. En uno de ellos, de manera muy amable, me explicaba su autora que sólo deseaba recibir artículos interesantes. Huummm, a ver, puedo poner a trabajar a mi equipo de marketing para filtrar los mejores escritos. O librarme del contacto con un clic, pero no, porque es que me cae muy bien esta chica.

El segundo mail que cito sólo decía algo así como… un beso, os quiero mucho, es lo único que sale de mí.

Gracias por vuestros correos.

Emoción

Junio 5, 2009 - 4 Responses

La vida de verdad

Mayo 22, 2009 - 6 Responses

En la mañana de ayer, día espléndido para mirar al cielo, dimos el penúltimo adiós a un familiar querido. Me gusta encontrarme con todos mis primos cuando nos reunimos, aunque haya momentos más divertidos, claro. Llegué a la oficina con prisas, sin tomar nada, como si acudiera al lugar más importante del mundo (éso cree a ratos mi cerebelo) y encontré a mis queridos compañeros discutiendo sobre nimiedades tan transcendentes como el reparto de días vacacionales y otros de similar embergadura. Con sentido del humor, por supuesto. Con sentido del humor algunos seres humanos apuñalan amadamente a otros. No, ésa no es mi vida, la que yo quiero. Vivir es otra cosa. Cada cinco minutos tengo la intención de dedicarme a vivir, pero no es fácil, hay que comprar el pan, preparar la comida, dormir, ir al médico, dar una vuelta en bici, hacer musculitos, ducharse, toser, tomar un vaso de leche caliente con cereales y yogures de soja e intentar que nadie te riña, estudiar, regalar besos, un montón de besos… son muchas cosas. Cogí la mochila y me fui, era más importante arropar a mi padre. Que no pasara un mal rato.

Compas, si llegáis hasta aquí no me odiéis, yo os quiero.

Hoy vine con armadura, ayer se me olvidó en casa.

Gilipollasman

Mayo 15, 2009 - 11 Responses

Qué genial, se publicaron varias convocatorias oficiales que me interesaban y ni me enteré, estuve inmerso en asuntos personales que no os cuento por no aburriros más. El caso es que preparé una red de información montada para mantenerme al tanto y nada. Sí, el fallo es mío, siempre es mío. Debo de ser de los que echan la culpa a los demás de mis propias carencias. Y mientras tanto, qué hice, arreglar mundos, resolver recursos irresolubles de mis propios compañeros y repartir donuts. O sea, nada importante. Espabilaos, muchachos, que ésto funciona así. Voy a ver cómo crece la plantación de maría de mi vecino, que me relaja mucho. Hasta luego, amiguitos.

Me gustan los lunes

Mayo 11, 2009 - 8 Responses

Los días intensos como el de ayer, me pueden. Si ya una cosa normal me afecta, una extra-normal deja mi cerebro sumido en estado de levitación intergaláctica atemporal indescriptible. No, no es que me derrumbe; me derrumban pocas cosas ya. Al contrario, surge el caballero de la oxidada armadura, couldinaman, el que brilla y deslumbra. Alguien me dijo hace unos días que admiraba las cosas que hago y que aprendía de mí. Jo! Cómo me gusta repetir los elogios, verdad! No, no es así, no os los repito a vosotros sino a mí mismo para animarme porque estoy deprimido. Aunque mi depresión es extraña, ya sabéis, es un tobogán de sube y baja. Que se alegra y entristece intermitentemente a intervalos de cinco minutos. Cinco minutos es demasiado tiempo para mantener el mismo estado de ánimo. Me gustan los lunes porque llega la normalidad, sin sobresaltos. Si puede ser sin marrones mejor, pero no me asustan, soy experto en resolución de marrones. Me gustan los días antes de que amanezca, antes de que todo se mueva, porque soy perezoso, soy un perezoso activo. Y me quedo encantado cuando llega la hora en que los vampiros hacen de las suyas, mordiendo cuellos sin hacer daño, la hora de no hacer nada más que envolverte en el misterio de la vida y besar la hierba que te permitió andar. Me gustan los días, me gustan todos los días (Carmen, 7 años).

La vespra

Mayo 9, 2009 - 6 Responses

Ya estoy aquí. Y allí. Estoy en todas partes. Llegué esta vez en bici, por las callejuelas viejas. Qué diver! Viernes de mayo, viernes del segundo domingo. De noche casi. Justo cuando coronan las farolas de la plaza con la aureola de las macecitas de flores blancas que tanto me gustan. De la festa, la vespra. Sí, ahí estoy yo. Como siempre, como ayer.

Mex

Abril 29, 2009 - 4 Responses

En el otoño de 2001 un nuevo programa musical aparecía tímidamente en resúmenes diarios a las nueve de la noche, en La 2. Tan sólo un cuarto de hora, para sondear a la audiencia. Sólo era gente, gente joven que cantaba, y que lo hacía bien. Los expertos en share, prime time y estudiosos de parrillas no imaginaron el fenómeno social que estaban inaugurando. Yo me encontraba haciendo las maletas, una de ellas enorme, gigantesca, para mi viaje a México. E intentando dos cosas, poner orden a mi alrededor, cuidar de todo el mundo y de alguien en particular. Y, lo más difícil, poner orden en mi mente, olvidar sin olvidar del todo, sin dejar de sentir, pero no sentir tanto, pasar página de una experiencia profunda que me sobrecogía, decir adiós a unos años demasiado intensos, bueno, nunca nada es demasiado intenso, pero entonces sí lo pareció para mí. Todo fue bien, muy bien, más que bien, todo fue impactante, mágica palabra. El conjunto de nuestros encuentros, que han sido muchos en el transcurso de nuestras vidas, se han visto acompañados por la inquietud de acontecimientos sociales, políticos e históricos que hacían todo más complicado. La guerra Irán-Iraq y otros conflictos alertaron al planeta en la década de los ochenta y a punto estuvieron de frustrar el largo e importante viaje de Rosy, que incluiría a España en su fascinante ruta. En nuestra escapada de 2002 fuimos desinfectados Javier y yo al llegar al último destino del Estado de Guanajuato, León, en plena crisis de las vacas locas, procedente de Europa. Y unos años más tarde nuestros nuevos encuentros familiares coincidieron con los atentados en Madrid, el 11-M. Nada nos disuadió de perseguir nuestros obvjetivos. Mi mayor refugio lo he encontrado allí, a fuerza de cariño amasado con el tiempo. Y la energía para enfrentarme a las vicisitudes que la vida me depararía pronto. Aquellas canciones formaron parte de la banda sonora de nuestro viaje y en apenas unos meses alcanzarían más fama todavía en ese país admirable que aún sabe querer como se quiere de verdad. No, no estábamos escondidos, sino mirando al sol y acostados en la tierra. Un tema tontorrón y emotivo, el que ensayan los españolitos del vídeo y cuya versión original difundieron años antes los mexicanos Olga Tañón y Cristian Castro. Bésame, mientras sientes la piel, que hay detrás de mi piel. Hoy México -por si le faltara algo que soportar- y en cierta medida todos, sufrimos el dolor y la incertidumbre de una nueva alerta sanitaria, nacida de no sé sabe bien dónde ni cómo, porque ya ni capaces somos de cuidar la propia naturaleza que nos da sustento. Pronto pasará todo. Y éso sí, antes nos darán unas cuantas lecciones sobre cómo actuar. En coraje personal, compromiso social y tantos otros valores, de los que nosotros hemos olvidado hasta el nombre.