Esta noche hay que pedir un deseo. Yo quisiera unos cien. O al menos tres o cuatro. Pero entre todos, uno. Que sólo sé yo. A ver, voy a concentrarme. No me hace falta concentrarme, llevo concentrado desde que nací. Y llevo concentrado en ese deseo mucho tiempo. Así que ya está. Me falta mojarme los pies paseando por la playa. Vale, ahora vuelvo… (igual tardo un poco)
No me mojé los pies el día de San Juan ni quemé aquello que no quiero ni me bañé en playa, porque cuando no quiero algo lo quemo sea el día que sea y si deseo algo, quizás no lo consiga, pero a fe que lo intento, día a día, concentrada.
No confies en San Juan, al menos no solo en él o en su parafernalia. No te fies de las brujas buenas de la noche y del mar que te ofrecen deseos.
Confia, fiate de ti mismo.
Un saludo
Entonces… no debo fiarme de las brujas buenas de la noche? Es por ellas que estoy así? O me podrán curar con ungüentos y pócimas milagrosas!
Vengo a invitarte a mi casa para que veas lo que he hecho con el hermoso poema que ha escrito Sotto Voce. Te gustará.
Un abrazo
P.D. decía que no te fies de quien te ofrece deseos, los deseos ya los tienes tu, confia en ti para conseguirlos
Como veo que sigo siendo tu fan secreta, te traigo en secreto un poema que escribí hace tiempo para que me escuches en “valencià”. Pincha en mi nombre.
Un beso
Yo también llevo mi deseo tatuado en mi memoria…
Ni siquiera tengo que pensarlo, está ahí.
Iesu, no me perdono haberte tenido tan abandonado.
Como tú, mis ocupaciones, problemas, comecocos, y demás paranoias
de esas gordas, me han impedido y me impiden estar al 100%.
Tan sólo cuando veo que voy a explotar, escribo y lo dejo por
ahí para que mi alma descanse un instante necesario…
Te digo que volveré, porque no quiero perderme nada.
Un beso, con rodaja de luna.
SV
Acabo de leer las entradas que no había leído y sabes, me he relajado, me he puesto más humana, más sensible, más feliz…
No sé por qué…
Será tu efecto tranquilizador y casi siempre positivo, a pesar de todo.
Hoy te dejo besos de admiración.
Eres admirable, amigo…
Creo que nunca te lo había dicho.
SV