Siempre contabas, mamá, que las personas que nacen en Nochebuena, el 24 de diciembre, tienen una crucecita en el paladar. Y es como una estrella que les guía. Nosotros te la buscábamos y no la veíamos, pero insistías convencida y explicabas por qué era así, y al rato la descubríamos admirados. Podías convencernos de cualquier cosa. [...]

